Análisis3 min de lecturaImportancia: Torre, estructural

Tener la mina no es controlar la cadena


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América Latina tiene buena parte de los minerales que necesita la transición tecnológica. El problema es que tener la mina no significa controlar la cadena, y la Agencia Internacional de Energía (IEA) acaba de ponerle números a esa diferencia: en 2025 la región refinó, en promedio, apenas el 20 % de los minerales energéticos clave que extrajo, sin contar el litio.

Refinado en la región, 2025
20 %
de los minerales clave extraídos, sin litio

La mayor parte del valor del procesamiento sigue ocurriendo fuera. De ahí parte este dossier.

Por qué importan estos minerales

Litio, cobre, níquel, cobalto, grafito y tierras raras dejaron de ser solo commodities: son insumos de baterías, redes eléctricas, vehículos eléctricos, semiconductores, defensa y centros de datos. La demanda de los minerales energéticos clave crece cerca de 10 % al año y la de baterías subió más de 35 % en 2025. Y los precios lo delatan: en Europa, el galio y algunas tierras raras pesadas se negociaban a unas cinco veces el precio chino. Esa diferencia es lo que cuesta salir de una cadena concentrada.

América Latina no está buscando entrar a ese tablero: ya está dentro. Chile y Perú son decisivos en cobre; Argentina, Chile y Bolivia forman el triángulo del litio; Brasil agrega niobio y grafito. La región produce alrededor del 40 % del cobre del mundo. La discusión real es en qué posición de la cadena quiere quedarse.

El cuello de botella es el procesamiento

La refinación está cada vez más concentrada. En 2024, los tres principales países refinadores tenían alrededor del 86 % del suministro de los minerales críticos que analiza la IEA.

Tres principales refinadores, 2024
86 %
del suministro refinado de minerales críticos

China es el principal refinador de casi todos; la excepción es el níquel, donde manda Indonesia. Ahí está la asimetría: un país puede poseer el mineral y seguir dependiendo de otro para convertirlo en algo que la industria pueda usar. Una cosa es extraerlo y otra es procesarlo. Ya lo habíamos visto cuando China se quedó con el procesamiento de las tierras raras, y la concentración dejó de ser un riesgo teórico: los códigos arancelarios de minerales bajo control de exportación chino se triplicaron desde 2023, y en abril de 2025 los controles sobre siete tierras raras pesadas obligaron a algunos fabricantes de autos a frenar su producción.

El valor que se queda afuera

Con los proyectos previstos, la IEA calcula que la región puede generar unos US$185 000 millones de valor hacia 2035, pero solo una quinta parte vendría de la refinación. Si refinara localmente todo el litio, el níquel, el cobalto y el grafito que extrae, y dos tercios del cobre, la cifra subiría a unos US$220 000 millones.

Si refinara en la región
US$35 000 millones más
de US$185 000 a 220 000 millones hacia 2035

No es solo dinero: procesar deja capacidades industriales, empleo técnico y poder de negociación. Saltar de la mina a fabricar baterías completas puede no ser realista; capturar uno o dos escalones más, sí. Y cada escalón pide algo más que geología: en una cadena más regulada, demostrar de dónde viene el mineral, quién lo procesó y con qué huella ya es costo de acceso para vender a un fabricante, un banco o un comprador institucional.

La ventana se abre antes de la escasez

La IEA todavía proyecta para el cobre un déficit de oferta de cerca del 25 % hacia 2035, aun contando los proyectos nuevos. Y un proyecto de cobre tarda muchos años entre el descubrimiento y la operación.

Cobre, déficit de oferta en 2035
25 %
frente a la demanda, con proyectos nuevos

Por eso la ventana no se abre cuando el mundo ya tiene escasez: se abre cuando los países deciden infraestructura eléctrica, agua, puertos, permisos, capital humano y reglas para procesar de forma competitiva. Costa Rica, con su matriz eléctrica limpia, tiene ahí una ventaja que poner sobre la mesa.

Mi lectura es que América Latina tiene una oportunidad extraordinaria, pero el poder no vendrá automáticamente con la geología. Vendrá de combinar recurso, procesamiento, energía, tecnología, trazabilidad e infraestructura. Y la urgencia de Estados Unidos, Europa y Japón por diversificar proveedores no es garantía de nada: puede terminar reemplazando una dependencia por otra. En el video están los ocho capítulos, con la inversión que cae mientras la demanda sube y lo que pasa con el reciclaje.

Dentro de 20 años, ¿quién tendrá más poder: el que posee el mineral o el que controla su procesamiento, su tecnología y su trazabilidad?

Las cifras, de un vistazo

DatoQué es
20 %Refinado en la región, 2025 · de los minerales clave extraídos, sin litio
86 %Tres principales refinadores, 2024 · del suministro refinado de minerales críticos
US$35 000 millones másSi refinara en la región · de US$185 000 a 220 000 millones hacia 2035
25 %Cobre, déficit de oferta en 2035 · frente a la demanda, con proyectos nuevos

Fuentes

minerales críticosAmérica LatinaChinacadenas de suministrotrazabilidad