Análisis3 min de lecturaImportancia: Dama, alto impacto
Hormuz no necesita cerrarse para cambiar el costo de todo

El estrecho de Hormuz no necesita cerrarse por completo para cambiar el precio del mundo: le basta con dejar de ser la ruta confiable. Y 2026 nos está dando una demostración casi de laboratorio de lo que significa una dependencia geográfica.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), por Hormuz circulaban 21,6 millones de barriles diarios de petróleo y derivados a finales de 2025. En el segundo trimestre de 2026 eran 4,9. El gas natural licuado cayó todavía más: de 10,5 a 0,8 mil millones de pies cúbicos diarios.
La historia que interesa no es la guerra: es la cadena de transmisión. Y esa cadena empieza en el mapa.
Quién depende de Hormuz
Antes de la crisis pasaba por ahí una quinta parte del consumo mundial de líquidos petroleros, y no iba a Occidente: el 89 % del crudo que cruzaba Hormuz iba a Asia, y China, India, Japón y Corea del Sur se llevaban cerca del 74 %. Esos cuatro no son solo compradores de energía: son nodos de manufactura, refinación, petroquímica, electrónica y vehículos. Un choque energético en Asia vuelve a América Latina dentro del precio de una resina, un componente o un fertilizante.
Con el gas pasa lo mismo. En 2024, una quinta parte del comercio mundial de GNL pasó por Hormuz, casi todo desde Qatar, y un comprador europeo puede no comprar una sola molécula de gas catarí y aun así pagar parte del impacto. Y hay una tercera dependencia, menos visible: la OMC calcula que un tercio del suministro mundial de fertilizantes transita por el estrecho.
No es una ruta para un solo commodity: es energía, alimentos e industria conectados a un mismo punto geográfico.
El mercado no espera a que la ruta cierre
El efecto empresarial aparece antes de que desaparezca el último barco. El mercado empieza a cobrar el riesgo: seguro de guerra, prima marítima, combustible, inventario, tiempo de tránsito, financiamiento. En julio, después de nuevos ataques y menos flujo, el Brent llegó a tocar unos 105 dólares por barril.
Y cuando el petróleo se encarece no sube solo la gasolina: sube el búnker, puede subir el transporte terrestre, cambian los plásticos, los químicos y la inflación y, según respondan los bancos centrales, las tasas de interés. Es la cascada por la que una guerra lejana termina en la factura de transporte. Yo la leería en tres relojes —el físico, el financiero y el de los inventarios estratégicos—, sabiendo que un inventario compra tiempo, pero no crea una ruta alternativa.
La alternativa existe, pero no alcanza
Arabia Saudita y Emiratos tienen oleoductos que sacan parte del crudo sin pasar por el estrecho. Su capacidad combinada ronda 4,7 millones de barriles diarios, contra más de 20 millones que cruzaban Hormuz antes de la crisis. Y el GNL de Qatar tiene todavía menos opciones de salida.
Cuando una ruta falla, otra se carga. Mientras Hormuz se desplomaba, Bab el-Mandeb subía de 5,4 a 8,1 millones de barriles diarios y el cabo de Buena Esperanza movía 9,4 millones. El sistema no se detiene: se redistribuye, a cambio de más millas, más días, más combustible y más capital inmovilizado. En Costa Rica conocemos bien lo que es depender de un paso sin tener un plan B.
Dos o tres niveles más atrás
Desde aquí Hormuz parece lejos. Pero quizá su empresa compra fertilizantes, resinas, químicos o componentes hechos en Asia, paga fletes en dólares o depende de una naviera que mueve sus buques. La exposición geopolítica casi nunca aparece en la factura: aparece dos o tres niveles más atrás en la cadena.
La pregunta ya no es dónde está su proveedor, sino de qué sistema depende. En el video está la matriz de exposición completa, con cinco columnas: energía directa, energía incorporada en los proveedores, rutas y navieras, insumos sensibles e impacto financiero. Con ella una empresa puede descubrir que su proveedor está en China, su energía viene del Golfo, su buque cruza Malaca, su seguro se recalcula en Londres y su factura se paga en dólares.
¿Cuántos puntos del mapa pueden detener su negocio, y usted todavía no los ha identificado?
Las cifras, de un vistazo
| Dato | Qué es |
|---|---|
| 21,6 → 4,9 | Petróleo por Hormuz, 4T 2025 → 2T 2026 |
| −77 % | millones de barriles/día |
| 1/3 | Fertilizantes por Hormuz · del suministro mundial, según la OMC |
| US$105 por barril | Brent, julio 2026 · tras nuevos ataques y menos flujo por Hormuz |
| 4,7 M b/d | Oleoductos · Sin pasar por el estrecho |
| más de 20 M | Hormuz · Sin pasar por el estrecho |
Fuentes
- EIA, Global Energy Security Data, agosto de 2026
- EIA, World Oil Transit Chokepoints
- OMC, Global goods trade resilient in the first quarter of 2026 despite war in Middle East (31 jul 2026)
- OMC, Strait of Hormuz and global trade
- OMC, Fertilizer trade impacted by Strait of Hormuz conflict (10 jul 2026)
- AIE, Oil Market Report, agosto de 2026 (Brent en US$105 el 23 de julio)
- MSC, servicios multimodales de contingencia por el mar Rojo, desde marzo de 2026
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