Explicativo4 min de lecturaImportancia: Torre, estructural

La carrera de la IA no se gana con chips, se gana con megavatios


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Todo el mundo está mirando quién tendrá el mejor modelo de inteligencia artificial. Yo estaría mirando otra cosa: quién consigue conectarlo a la red eléctrica. Las dos preguntas no se resuelven igual: la primera se pelea con talento y capital, que se mueven en meses; la segunda, con líneas de alta tensión, transformadores y permisos, que se mueven en años y no aceleran porque alguien levante una ronda.

El consumo se duplica en cinco años

La Agencia Internacional de Energía calcula que los centros de datos consumieron 485 TWh de electricidad en 2025 y que hacia 2030 se acercarán a 950 TWh. Es casi duplicar el consumo en cinco años. Los centros enfocados en IA crecen todavía más rápido: su consumo se triplicaría en el mismo periodo.

Centros de datos, 2025 → 2030
485 TWh950 TWh+96 %
los enfocados en IA se triplicarían

Donde eso se siente primero es en Estados Unidos. Ahí los datacenters explicarían casi la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica de aquí a 2030.

Demanda eléctrica de EE. UU.
50 % del alza
casi la mitad la ponen los datacenters

Y para finales de la década ese país consumiría más electricidad para procesar datos que para producir aluminio, acero, cemento, químicos y los demás bienes intensivos en energía, combinados. La industria pesada entera pesaría menos en la red que los servidores.

El cuello de botella no es el chip

La misma agencia estima que alrededor del 20 % de los proyectos de centros de datos planificados hacia 2030 podría atrasarse por limitaciones para conectarse a la red. No por falta de chips, ni de capital, ni de demanda: por no poder enchufarse.

Proyectos planificados a 2030
20 % en riesgo
de atrasarse esperando conexión a la red

Y la red no se construye al ritmo del software. Levantar una línea de transmisión nueva toma de cuatro a ocho años en economías avanzadas, y la espera por transformadores y cables críticos se duplicó en apenas tres años. Esos son plazos de obra pública, con estudios, servidumbres y consultas de por medio, no plazos de ingeniería.

Una línea de transmisión nueva
4 a 8 años
en economías avanzadas, y la espera por transformadores se duplicó

La demanda, mientras tanto, no espera. Un rack avanzado —un gabinete del tamaño aproximado de un refrigerador grande— podría alcanzar en 2027 un pico equivalente al de 65 hogares. La densidad de potencia de los servidores de IA se multiplicó por once entre 2020 y 2025 y podría cuadruplicarse otra vez hacia 2027.

Pico de un rack de IA en 2027
65 hogares
su densidad se multiplicó por 11 desde 2020

Y una dependencia más: el galio

Hacia 2030 la demanda de galio de los centros de datos podría equivaler a más del 10 % de la oferta actual. El galio no se extrae solo: es un subproducto del refinado del aluminio y del zinc, y quién lo tiene lo decide el refinado, no la geología.

Galio para datacenters
10 % de la oferta
a 2030, y China refina casi todo el galio

Ahí la concentración es casi total. La AIE le atribuye a China cerca del 99 % de la oferta mundial de galio refinado; el USGS estima su participación en la producción primaria refinada en torno al 98 %. En el video la cifra se da de forma conservadora, alrededor del 95 %: no se equivoca, se queda corto. El argumento aguanta mejor con el número de la fuente, porque no es una mayoría amplia, es un cuello de una sola mano.

Lo que esto significa en Costa Rica

Costa Rica vende electricidad renovable como ventaja competitiva, y el dato existe: cerca del 98 % de la generación viene de fuentes renovables y el Sistema Eléctrico Nacional ronda los 3,5 GW de capacidad instalada. El mercado local de centros de datos ya facturó unos US$238 millones en 2025.

Pero el cuello de botella no es la generación: es la conexión. Y ahí manda la escala: la Cámara de Industrias calcula que un solo centro de datos de gran escala consumiría entre 980 y 2.000 GWh al año, contra los 12.790 GWh que consumió el país entero en 2024.

Un hiperescalar en Costa Rica
8 a 16 % del consumo nacional
entre 980 y 2.000 GWh al año, sobre los 12.790 GWh que el país consumió en 2024

La red que tendría que absorber eso son 2.996 kilómetros de líneas de alta tensión y 76 subestaciones, sobre los que el ICE proyecta invertir US$1.000 millones entre 2025 y 2034 con el Plan de Expansión de la Transmisión. Es una cifra seria, y es también un plazo de diez años: el mismo orden de magnitud del problema que describe la AIE.

Lo que no encontré es el dato que cerraría el argumento: cuánto tarda hoy conectar una carga de cientos de megavatios a la red costarricense, dónde hay capacidad firme disponible y cuál es la cola real de solicitudes. Mientras eso no esté publicado de forma que un inversionista pueda compararlo contra otra jurisdicción, promocionar la matriz renovable es vender el insumo correcto sin el plazo de entrega.

La carrera, entonces, no se decide solo en chips y algoritmos. Se decide en electricidad, redes, transformadores, minerales y permisos. Y esas cinco cosas se parecen mucho más a un proyecto de infraestructura que a una empresa de software.

¿Estamos valorando a nuestras empresas tecnológicas como futuras compañías de infraestructura energética?

Las cifras, de un vistazo

DatoQué es
485 TWh → 950 TWhCentros de datos, 2025 → 2030
+96 %los enfocados en IA se triplicarían
50 % del alzaDemanda eléctrica de EE. UU. · casi la mitad la ponen los datacenters
20 % en riesgoProyectos planificados a 2030 · de atrasarse esperando conexión a la red
4 a 8 añosUna línea de transmisión nueva · en economías avanzadas, y la espera por transformadores se duplicó
65 hogaresPico de un rack de IA en 2027 · su densidad se multiplicó por 11 desde 2020
10 % de la ofertaGalio para datacenters · a 2030, y China refina casi todo el galio
8 a 16 % del consumo nacionalLo que pesaría un solo centro de datos de gran escala sobre el consumo eléctrico del país

Fuentes

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