Análisis4 min de lecturaImportancia: Dama, alto impacto

Un arancel del 125 % y las reservas de contenedores entre EE. UU. y China cayeron 60 % en siete días.


El 9 de abril de 2025 Estados Unidos hizo dos cosas a la vez: suspendió por 90 días los aranceles más punitivos del 2 de abril para casi todo el mundo, y subió el de China al 125 %, por una supuesta «falta de respeto» en los mercados internacionales. China respondió con 84 % y una denuncia ante la OMC. Lo que vino después no fue una discusión comercial. Fue un temblor que se sintió en el flete, el barril y el bono.

Los aranceles después del 9 de abril
Costa Rica y resto del mundo
10 % por 90 días
China
125 %
China a Estados Unidos
84 %

Qué cambió exactamente

La Orden Ejecutiva 14257 del 2 de abril, enmendada el 8 y el 9, fija una arquitectura recíproca que modifica el arancel armonizado estadounidense. Las tasas individuales del Anexo I quedan suspendidas, salvo para China, y sustituidas por un 10 % uniforme del 10 de abril al 9 de julio. Costa Rica, El Salvador, Chile o Singapur siguen en 10 %, pero ahora en un terreno más parejo: la tasa se estandariza para todos. China, con Hong Kong y Macao, pasa al 125 % bajo la partida 9903.01.63, con el salto del 84 % al 125 % adelantado al 10 de abril. Aduanas lo notificó con el mensaje CSMS 64701128.

El marco legal es el mismo de toda la ofensiva: la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, la Ley de Emergencias Nacionales, la Sección 604 de la Ley de Comercio de 1974 y la Sección 301. La emergencia declarada es el déficit comercial, que superó los US$1,2 billones en 2024.

Los efectos, en 48 horas

Reservas de contenedores entre EE. UU. y China
−60 %
en siete días, según Tradeview · la caída más brusca del comercio marítimo bilateral desde la pandemia

El Brent cayó por debajo de US$59, su nivel más bajo desde 2021, y los hidrocarburos perdieron 15 % en pocos días. Las bolsas estadounidenses borraron más de seis billones de dólares: S&P 500 −3,2 %, Dow Jones −3,5 %, Nasdaq −4 %. El Nikkei cayó 8 % en un día; el ASX 200 australiano perdió más de 6 % y US$160 000 millones. Apple, Tesla y Nvidia bajaron entre 6 % y 7 %. Goldman Sachs subió la probabilidad de recesión en Estados Unidos al 45 %; JP Morgan la puso en 60 % a doce meses.

Y una señal más rara: el rendimiento del Tesoro subió 55 puntos básicos en 48 horas mientras caían las acciones. Bonos y bolsa desplomándose juntos es estrés sistémico, una crisis de confianza en la deuda pública. Los exportadores chinos enfrentaron cancelaciones y encarecimiento logístico; Vietnam y Camboya, las rutas alternas, también quedaron golpeadas.

Astilleros, yuan y Europa

El mismo 9 de abril, Trump firmó la orden «Restaurando el Dominio Marítimo de Estados Unidos». En 1975 los astilleros estadounidenses construían 70 buques al año; hoy, cinco, menos del 1 % de la flota mercante mundial, contra más del 50 % de capacidad global en manos chinas. Se evalúan tasas portuarias de hasta US$1,5 millones por escala a buques construidos en China. Los operadores hablan de «apocalipsis comercial»: más costo, congestión, empleo perdido. Hasta la Armada, con 295 buques frente a 370 chinos, teme por el mantenimiento.

China contestó ordenando a sus bancos restringir la compra de dólares, sancionando a Shield AI, American Photonics y Sierra Nevada Corporation, y dejando que el yuan cruzara los 7,20 por dólar, su nivel más alto desde setiembre de 2023. Es una depreciación gestionada para ganar competitividad exportadora; los analistas estiman hasta 15 % si la guerra se intensifica, con el riesgo de fuga de capitales y de contagio a otras monedas emergentes.

Europa osciló. El 7 de abril von der Leyen ofreció eliminar mutuamente los aranceles industriales; el 9, la UE impuso 25 % a más de 1 600 productos estadounidenses en tres fases hasta diciembre, empezando por tabaco, Harley-Davidson, papel higiénico y frutas procesadas. Hungría votó en contra.

La escala del riesgo

Ngozi Okonjo-Iweala, de la OMC, advirtió que una división en bloques geoeconómicos rivales reduciría el comercio entre ellos un 80 % y el PIB mundial hasta un 7 % en el largo plazo. Detrás del arancel hay además una lógica fiscal: Estados Unidos no tiene impuesto federal al consumo y Trump propone sustituir parte del impuesto sobre la renta con ingresos arancelarios, un giro regresivo que recuerda al «Sistema Americano» de Hamilton y Clay en el siglo XIX. El historiador Sam Labrier advierte lo mismo que los operadores: sin crédito productivo, innovación y planificación de largo plazo, el proteccionismo termina siendo simbólico.

Para América Latina, y Costa Rica en particular, el efecto mariposa tiene una traducción exacta: el país no está en la lista negra, pero su flete, su combustible, su tasa de interés y el tipo de cambio de su segundo socio se movieron todos en la misma semana.

Si el 9 de julio vence la pausa del 10 %, ¿qué precio le voy a dar a mi cliente estadounidense el 10?

Las cifras, de un vistazo

DatoQué es
10 % por 90 díasCosta Rica y resto del mundo · Los aranceles después del 9 de abril
125 %China · Los aranceles después del 9 de abril
84 %China a Estados Unidos · Los aranceles después del 9 de abril
−60 %Reservas de contenedores entre EE. UU. y China · en siete días, según Tradeview · la caída más brusca del comercio marítimo bilateral desde la pandemia

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