Análisis2 min de lecturaImportancia: Torre, estructural

Lo que Trump no dijo en el debate: 10 % a todos y 60 % a China.


El 27 de junio, Joe Biden y Donald Trump debatieron con las encuestas en empate técnico: 40,8 % contra 40,7 % según FiveThirtyEight, después de meses en que Trump lideraba en los estados clave. Se dijo mucho sobre inflación, migración y energía. Lo que decide la factura de un exportador costarricense no se dijo, y ya está sobre la mesa.

Intención de voto antes del debate, FiveThirtyEight
Biden
40,8 %
Trump
40,7 %

Dos cosmogonías

Biden, de 81 años, defendió continuidad: justicia social, clima, reconstrucción pospandemia, cooperación con aliados y la OTAN como contención a lo que ve como expansionismo de Putin. Achacó la inflación a la herencia de su rival. Trump, de 78, insistió en «Make America Great Again»: Estados Unidos en decadencia, aliados que ya no lo respetan, inflación y costo de vida, migración como amenaza, y en energía más petróleo y gas doméstico, lejos de la electrificación y los «Green Deals» que han marcado a Europa. Un progresismo globalista contra un nacionalismo mercantilista y soberanista.

En la forma, la imagen debilitada de Biden hizo que horas después voces demócratas plantearan reemplazarlo en la convención de agosto; Trump respondió con generalidades. Estos debates no buscan profundidad técnica sino encender a las bases, y por eso importa también lo que no se dijo, empezando por la posición de ambos sobre un Estado palestino.

Lo que no se dijo

El plan comercial de Trump para un segundo mandato está publicado y es concreto.

El programa arancelario de Trump
Arancel universal a todas las importaciones
10 %
Arancel a importaciones chinas
60 %
Nación más favorecida para China
eliminada
Plan para dejar de importar bienes esenciales chinos
4 años

Electrónica, acero y farmacéuticos chinos saldrían de las importaciones en cuatro años, con incentivos fiscales para quien produzca en Estados Unidos. Esto podría desencadenar represalias y dañar a la propia economía estadounidense, y sacaría a Estados Unidos del protagonismo multilateral, alentando más voces nacionalistas en el mundo.

Costa Rica, con cualquiera de los dos

Gane quien gane, el país parte de una posición favorable. El CAFTA-DR da seguridad jurídica que protege las exportaciones costarricenses de aranceles, y la tendencia al nearshoring, la necesidad estadounidense de acercar cadenas de suministro, hace de Costa Rica un socio ideal con infraestructura y entorno de negocios listos. Con Biden habría continuidad en los proyectos de la Ley de Chips y Ciencia; una administración Trump probablemente los secundaría.

Hay además una ventana. El TMEC no completará su implementación hasta 2026, según la Comisión de Libre Comercio de mayo, así que no habrá nuevas adhesiones ni lineamientos antes. En cambio, ciertos capítulos del CAFTA-DR podrían actualizarse antes de esa fecha. Es el momento de modernizar el vínculo con Estados Unidos, no de esperarlo.

Si en enero gobierna quien promete un 10 % a todo el mundo, ¿mi contrato con el cliente estadounidense dice quién paga el arancel?

Las cifras, de un vistazo

DatoQué es
40,8 %Biden · Intención de voto antes del debate, FiveThirtyEight
40,7 %Trump · Intención de voto antes del debate, FiveThirtyEight
10 %Arancel universal a todas las importaciones · El programa arancelario de Trump
60 %Arancel a importaciones chinas · El programa arancelario de Trump
eliminadaNación más favorecida para China · El programa arancelario de Trump
4 añosPlan para dejar de importar bienes esenciales chinos · El programa arancelario de Trump

Fuentes

Estados UnidoseleccionesarancelesCosta RicaCAFTA-DRgeopolítica