Análisis2 min de lecturaImportancia: Dama, alto impacto
El Pacto Verde Europeo no obliga a Costa Rica, pero decide si sus alimentos entran a Europa.
«Este es el momento europeo del hombre en la luna», dijo Ursula von der Leyen el 11 de diciembre de 2019 al presentar el Pacto Verde Europeo. Para una exportadora costarricense de piña, café o banano, la luna queda más cerca de lo que parece: Europa no puede obligarla a cumplir su pacto, pero puede negarle la entrada si no lo cumple.
Qué es
Probablemente la propuesta política más ambiciosa de la Unión Europea desde 1993. Su meta es la neutralidad climática en 2050, en línea con el Acuerdo de París, con una matriz de políticas sobre energía, industria, edificación, movilidad, agricultura y alimentación. No es una norma única: es una estrategia integral de largo plazo que reescribe el contrato social europeo y el papel de la Unión en el comercio multilateral. Un despertar geopolítico.
Ese despertar tiene razones. La crisis del euro, la migratoria, Erdoğan, la inversión china, el «America First», la extrema derecha y el Brexit sacudieron la congruencia del proyecto europeo. Luego la pandemia mostró dependencias en cadenas sanitarias y de microprocesadores, y la guerra en Ucrania puso la disputa de poder en su propio patio, entre Estados Unidos y la OTAN por un lado y Rusia y China por otro. Poder, territorio y narrativa: geopolítica. El Pacto Verde es la respuesta europea para volver a hablar el lenguaje del poder.
Cómo entenderlo
- No es un documento único: necesita aprobar o modificar legislación en muchos temas.
- Parte de sus objetivos ya tienen normas aprobadas; otros siguen en aspiración o en borrador.
- Es un proyecto vivo, de mediano y largo plazo, con normas que entran, salen y se debaten. Hay que seguirlo.
- No tiene fuerza de ley fuera de la Unión. Pero Europa usa su fuerza de mercado para exigir a los proveedores externos los mismos estándares a cambio de acceso: las «normas espejo».
Lo que le toca a Costa Rica
El sector más expuesto es el agroalimentario. Cinco frentes concretos:
El punto sensible es el tercero. La Unión va a recortar progresivamente su lista de sustancias autorizadas, y Costa Rica figura, según un informe de UNOPS, entre los países que más plaguicidas usa por hectárea. El quinto cubre 66 partidas arancelarias y exige demostrar que la tierra no se deforestó, con coordenadas.
Ya lo hemos hecho
Es terreno desconocido para el país y para casi toda América Latina, y exige cambios productivos, no solo ambientales. Costa Rica ha hecho antes ese alto en el camino: el voto femenino, la educación pública, la abolición del ejército, la seguridad social. La pregunta es cuál es el poder, el territorio y la narrativa de la Costa Rica de esta era, y si va a construir su propio Pacto Verde en sus términos.
Si Europa me pide mañana geolocalizar mis fincas y demostrar mi lista de plaguicidas, ¿tengo el dato o tengo que empezar a buscarlo?
Las cifras, de un vistazo
| Dato | Qué es |
|---|---|
| US$2 627 M | Exportaciones de bienes de Costa Rica a la Unión Europea · en 2021, tercera región en importancia, +5 % anual en cinco años · 55 % son agroalimentos |
| reciclables y con material reciclado | Envases, 2030 · Lo que el Pacto Verde exige al agroexportador |
| prohibido | Empaque no funcional · Lo que el Pacto Verde exige al agroexportador |
| reducidos a la mitad | Plaguicidas químicos, 2030 · Lo que el Pacto Verde exige al agroexportador |
| renegociar a fines de 2026 | Equivalencia orgánica · Lo que el Pacto Verde exige al agroexportador |
| libres de deforestación y geolocalizados | Café, palma, cacao, madera, bovino y caucho · Lo que el Pacto Verde exige al agroexportador |
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