Alerta1 min de lecturaImportancia: Peón, en el radar
Johns Hopkins propone computadoras hechas con células cerebrales humanas.
La inteligencia artificial que hoy corre en chips de silicio podría, en algunas tareas, correr mejor en tejido vivo. Investigadores de la Universidad Johns Hopkins publicaron en Frontiers una hoja de ruta para la «inteligencia organoide»: computadoras biológicas hechas con cultivos tridimensionales de células cerebrales humanas conectadas a interfaces cerebro-máquina.
Por qué podría funcionar
Los organoides tienen atributos del cerebro humano esenciales para aprender y recordar. El artículo sostiene que este hardware biológico podría procesar información más rápido y con más eficiencia que las computadoras tradicionales en ciertos campos, y actuar como mejor procesador que los actuales programas de IA. El nuevo campo se llama biocomputación, y sus aspiraciones inmediatas son médicas.
Lo que hay que retener
Está en la etapa de hoja de ruta, no de producto. Pero define hacia dónde se mueve la frontera: la ventaja en inteligencia artificial puede dejar de ser cuántos chips se tienen y pasar a ser qué biología se domina. Para un país con industria de dispositivos médicos y ciencias de la vida como Costa Rica, es un campo que conviene seguir antes de que tenga nombre comercial.
Si la próxima computadora se cultiva en un laboratorio, ¿qué parte de la industria de ciencias de la vida de Costa Rica queda cerca de ese negocio?
Las cifras, de un vistazo
| Dato | Qué es |
|---|---|
| Pong | Inteligencia organoide · el equipo ya entrenó cultivos de células para jugarlo · el siguiente objetivo son aplicaciones médicas |